Todo ser humano es capaz de expresarse de mil
y un formas distintas, pero es aquella creación del ser humano
elaborada a través de un discurso en lo que baso mi concepción
estética. Para el cual pasa por todo un
proceso mental e intelectual, e imprime de manera racional,
conciente, volutiva y direccional ese discurso en el objeto (parte
inmaterial pues necesita de ella).Ese
discurso es todo un paquete completo de partes materiales e
inmateriales, dirigido a la contemplación de otro ser humano, el
punto es sustituir las partes impenetrables para el alma por una
cantidad equivalente de partes inmateriales asimilables para
nuestro espíritu.
Desde ese
momento los actos y emociones del discurso ya los hemos hecho
nuestros.
LA
FIEBRE DE LO CONTEMPORÁNEO
Talvez hubiese sido extraño encontrar una rueda de bicicleta, una
cabeza de vaca disecada, un semáforo, botas o una pelota de golf en
una sala de exposiciones de algún museo o galería, pero esto cada
vez se ha hecho mas familiar, y es muy posible que terminemos
nuestra visita a estos espacios con una gran cuestionante de si lo
que vimos fue real o producto de nuestra imaginación.
Deambulando en
las exposiciones encuentras hoy día hasta lo mas bizarro, lo mas
loco y absurdo, como si eso fuese ahora, como dicen los españoles,
lo que mas mola en este mundo del arte. Y es que ya no
solo se trata de un reciclaje histórico copia de otros tiempos o
resultado de nuestra desilusión a las cosas o incluso de obras
que intentan atrapar compradores inexistentes, sino piezas
buscapleitos o sencillamente ausentes, aburridas de sí mismas, como
si se tratase de decir que lo contemporáneo es un desbarajuste que
nadie entiende y su única actitud el ludismo que dejan a la
vista la horrorosa banalidad del mundo creado por las comunicaciones
modernas por los medios informativos que se alimentan de este caos
dejando a la critica totalmente excluida del banquete.
Y es que este
nuevo y actual mundo del arte contemporáneo pretende incluso evitar
al público, se esconde desesperado de los gustos "conservadores",
haciendo que ya ni mantener calidad ni profesionalismo sea siquiera
un tópico, mientras que fuera de los grandes museos lo que
encuentras son galerías, casas de cultura, o centros de arte
solitarios, sin público ni compradores ni curiosos, con horarios
limitados y obras tristes, cuando a mi todo esto me dice que como
sociedades modernas ahora tenemos muy poco que ofrecer y mucho que
cuestionarnos.
□ Trajes grises,
corazones rotos, reflejos de nosotros mismos.
Caminando en una de las pequeñas callecillas malagueñas, en la
tierra oriunda del bien conocido Pablo Diego José Francisco de Paula
Juan Nepomuceno María de los Remedios Crispín Crispiniano Santísima
Trinidad Ruiz Picasso, en una zona desaliñada con una pizca de olor
a las torrenciales aguas que corren debajo de las ciudades, tuvimos
la sorpresa de encontrar uno de esos ejemplos de contradicciones
conceptuales, nada mas y nada menos que un taller de dibujo y
pintura en un edificio de esos carcomidos por el tiempo y el
descuido en donde podrías casi que encontrar fantasmas.
Las clases de
pintura y dibujo (evitando mencionar estética) se imparten justo al
doblar la esquina de la parroquia de Santiago, donde fue bautizado
Picasso por lo que deduzco que el nombre del taller tiene mas
relación con este acontecimiento que con el propio artista.
Entre estas
pequeñas callecillas invadidas de gente de todos colores encuentras
también en la parte trasera de los edificios hermosamente
construidos en otros tiempos en la rica historia de este pueblo,
montones de pisos explotados no solo también por el tiempo y las
humedades sino pareciera por el descuido, la miopía y la falta de
cuidado por procurar lo que por otro lado mas sustentamos de los
valores de nuestro pasado cual verborrea desenfrenada que llena de
palabras huecas, irrita y quita el tiempo sin nunca decir nada.
En el primer o ultimo cuarto menguante dicen en tierra verde que
nacerá,
como las
plantas, gatos, gallinas, peces y pájaros, iniciamos una
y otra vez este circulo eterno de la vida y la muerte en el
proceso natural.
Y aunque pocas veces ha aparecido el embarazo y la fertilidad como tema pictórico en la
historia del arte, poco a poco se ha ido convirtiendo en un motivo
mas atractivo.
En 1903 Gustave Klimt pinta "La esperanza", que muestra a una mujer
embarazada desnuda.
Es una pintura que además de que ocupa un puesto destacado dentro de
la vida del artista no fue presentado al público una vez acabado, al
parecer el propio ministro de educación lo convenció personalmente
de no exponerlo para no
alimentar más todavía la discusión en torno a sus cuadros. Según explicaciones de algunos críticos y analistas de su obra, el
pintor quería representar el embarazo como un retorno a la armonía
prenatal, y a la vez, las amenazas de la vida en gestación,
enfermedades, pecados, muerte y miseria. Klimt retomo el tema en "Esperanza II" transformando
considerablemente los elementos y símbolos.
La alegoría es esta vez en un tono mas naturalista.
□
En 1963 Pedro Coronel
pinta "Lo interno mágico" una encantadora pintura en armonías de
vivos rojos como la sangre a azules, dónde el niño aun en el vientre
de su madre destaca gracias a una intensa y clara iluminación.
□
Es una pintura
delicada, enternecedora cuya esplendida belleza no busca mas que su
propia expresión.
Egon Shiele también
toma estas alegorías en numerosas ocasiones. En 1911 realiza "La
embarazada y la muerte" donde esgrime el drama del devenir y
transcurrir, del nacimiento y la
muerte. Esta contraposición de
la maternidad y la muerte encuentra un nuevo tenor en Madre muerta I
y Madre ciega, estas lóbregas pinturas están iluminadas solo por una
luz que destaca el contraste entre la vida y la muerte precisamente.
□
Además pintó numerosas
obras en torno a la maternidad y la familia.
Entre 1660 y 1665 Johannes Vermeer produce "Mujer de Azul" y
"La pesadora de perlas".
En sus pinturas Vermeer retrata su fidelidad a lo natural, refleja
los aspectos de las personas y los lugares que se evidencian en su
vida cotidiana.
La luz penetra normalmente por una ventana que irradia sus rayos por
doquier.
Probablemente se trate en ambas pinturas de su mujer Catharina
Bolenes en alguno de sus once embarazos.
Piero della Francesca
(1420 - 1492) realiza "La Virgen del parto".
□
Esta protectora de las
parturientas fue pintado para el pueblo natal de su madre.
□
Originariamente los
pies de las figuras estaban a la altura del altar.
□
La línea del horizonte
pasa a la altura del vientre de la virgen por el simbolismo de la
imagen.
Hubieron muchos
artistas que tomaron como tema pictórico central en algunas piezas a
la maternidad en distintos tiempos como Charles Maurin en 1893, por
ejemplo.
Sin duda la mujer se ha
convertido
en una portadora importante del mensaje artístico. Ocupa el centro de las
alegorías, domina los cuadros y reina en los dibujos, considerado
por muchos artistas como el elemento mas importante de su obra, en
sus dos tipos preferidos de mujer, la imagen de la madre y de la mujer seductora.
Estas metamorfosis de lo femenino, en apariencia contrapuestas,
podrían ser el
resultado de una proyección del hombre sobre el ser femenino.
□
Sin embargo, no cabe
duda que la riqueza estética que posee la figura de la mujer
embarazada, de la madre, es y será siempre en sí encantadora.
DE
LA CONQUISTA Y RECONQUISTA DE MÉXICO
Siempre tuve una concepción de la
Conquista de México muy a la mexicana, de sufridores, de invadidos,
de despojados y abusados por los españoles, hasta que viajé a España
por primera vez y no solo entendí la historia, sino que me entendí
como mexicana. Posteriormente entre la narración de Bernal Díaz del Castillo y mi
relación y cotidianeidad con este mundo español, veo con claridad
que es lo que nos afecta y motiva, lo que amarra nuestra identidad
como mexicanos de hoy, y me es muy interesante ver de cerca esa
trasformación del mexicano al viajar a este mundo europeo y su
retorno.
Lo que siempre quise ver era la otra parte, la que descubría
Hernando Cortés y Bernal al llegar e ir conociendo aquellas nuevas
tierras, pero desde la visión de un europeo contemporáneo.
Y al tiempo, descubro que no ha cambiado.
Ha cambiado nuestra indumentaria, las nuevas formas de comunicación,
la practicidad de nuestro tipo de vida, los peinados y gustos
gastronómicos, entretenimiento y diversión, nuestros nombres, mas en
este mundo moderno globalizado no hemos dejado nuestra sangre
marcada por la historia, de conquistados y conquistadores, de
victimas y victimarios, de no ver mas allá de paredes, americanos y
europeos, españoles e indígenas, negros y blancos.
Hoy veo la realidad muy
diferente, nos y los entiendo cada vez mas, en nuestras actitudes
agachonas, de castas, de clases, de querer ser lo que no somos, de
avergonzarnos de lo que nos alimenta, y en lo poco que nos queda
buscar una identidad que no comprendemos. Los entiendo en sus
miradas de querer adaptar al resto del mundo sus formas y
costumbres, del rechazo a los pueblos despojados en otros tiempos
ahora en sus tierras, en su desagrado a la piel oscura, a los ojos
rasgados, a las narices achatadas.
Y admiro y me deslumbro
de aquellos humanos que traspasan esas fronteras de ideologías,
costumbres, historias y razas, y que ven mas allá aun del horizonte,
que deciden crecer y otorgar vida en vez de robarla, que
volutivamente actúan por un mundo mejor, por un sueño en el que
creen aun con el coste que implica, que deciden dejar un legado aun
a sabiendas que muy pocos en sus mientes entenderán.
La empedrada del
Lencero
Por la entrada
empedrada de
El
Lencero, enmarcada por arboles y plantas, a la derecha una
pequeña capilla mil y un imágenes y sensaciones brotan y
cruzan por mi cabeza. Lo único que sabía era que había sido
de Santa Anna. Había leído algunas escenas ocurridas ahí,
así que me moría por conocerla. Es desde hace casi cinco
siglos, primero perteneció a uno de los soldados de Hernán
Cortés, llamado precisamente Juan Lencero. Mas tarde fue una
de las diez posadas para descanso de los viajeros en el
camino desde Veracruz, en el siglo XVII, Jerónimo Perez de
Salazar, su dueño, se dedico a la cría de ganado, al cultivo
y procesamiento de la caña de azúcar. En 1842, el general
Antonio López de Santa Anna la compra a sus 34 años y dos
años mas tarde contrae matrimonio en la capilla con Dª.
Dolores Tosta. El Lencero fue su propiedad durante 14 años
hasta que en 1856, Comonfort decreta el embargo de todos los
bienes por lo que pasa a manos de la Suprema corte de
justicia. La hacienda se vende en 1870, sufre saqueos y
destrucciones desde la Independencia. En 1935 D. Rafael
Murillo compra una parte y recupera lo que antiguamente fue,
para 1981 es adquirida por el gobierno del Estado quien
restaura los jardines y la casa de las monjas.
La ex hacienda
del que fuera presidente 11 veces, hoy día aun de pie, es un
espacio vivo en el que orgullosamente te permite caminar por
sus jardines y su empedrada de la mano del sueño de una
parte de nuestra historia mexicana y su delicioso olor a
café.
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